Ahora hay que pagar las bolsas de empaque en el supermercado, dizque para desestimular su uso y preservar el medio ambiente. ¿No sería más útil y práctico prohibir su fabricación y distribución?.
De esta manera se alcanzaría el 100% del objetivo y se evitarían conflictos entre clientes y cajeros por las “vueltas” del impuesto, así como el abuso de algunos establecimientos que, por derecha, están cobrando sus propias bolsas de empaque con un sobrecargo que equivale a diez o quince veces el valor del famoso impuesto a las bolsas plásticas, sólo para recuperar este valor a costillas del indefenso comprador…
No hay comentarios:
Publicar un comentario